Matás al perro y queda la rabia

Escrita y dirigida por Alba Virgilio, es un monólogo teatral acerca de una mujer sola y una silueta: un cuerpo, un cuerpo viejo, un cuerpo ausente. Ella encarna, sugiere, insinúa furia, temor pero nunca termina de explicitar qué es lo que realmente le sucede. Odio, amor, deseo, miedo, poder y violencia son tópicos que juegan sobre la plataforma de la puesta escénica.

En Matás al perro y queda la rabia no sucede precisamente lo que propone el viejo refrán. Al contrario, la rabia irrumpe, invade, ataca. Imposible detener.