En el corazón de La Boca de principios del siglo XX, Rosarito y Aurelio se sitúa en los años en que se construye el Puente Transbordador Nicolás Avellaneda. A través del lenguaje del sainete porteño —con humor, música y elementos grotescos— la obra transcurre en un café de camareras, donde se entrelazan historias de amor, deseo, trabajo y desigualdad. La creación del puente funciona como eje central del relato y metáfora del progreso y sus costos humanos, revelando las tensiones de una sociedad en plena transformación. Con un trabajo actoral físico y colectivo, el espectáculo invita a reflexionar sobre el pasado y su resonancia en el presente.
Ficha técnico artística
Clasificaciones: Teatro, Presencial, Adultos
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