Cuatro personas en una sala de espera se enfrentan a la imprevisibilidad del tiempo muerto. Para escapar de la rutina de la neurosis cotidiana, inventan juegos y se sumergen en un imaginario compartido donde los cuerpos cobran protagonismo y el movimiento se convierte en una forma de resistencia. Entre la quietud y el impulso, la acción sostiene un pulso que oscila entre la tensión y el derrumbe. Lo que comienza como un juego termina revelando una pregunta inevitable: ¿Qué sentido tiene seguir jugando para sobrevivir a la vida diaria?
Ficha técnico artística
Participaciones
- Este espectáculo formó parte del espectáculo: Ensayo y Ficción. Programación 09 y 23 de Agosto
Clasificaciones: Teatro, Presencial, Adultos